Sistema Penitenciario Chileno: TRANSgresiones en Perspectiva de Género.

Por: Alexandra Estela Ramírez Sepúlveda, Estudiante de Derecho.

Columna de Opinión


Sistema Penitenciario Chileno: TRANSgresiones en Perspectiva de Género.


Nuestra Constitución Política de la República consagra en su Artículo 19 un catálogo de Derechos Fundamentales los cuales deben respetarse y resguardarse sin distinción de ninguna clase, y de conformidad a lo prescrito por el artículo 1 inc.1º del mismo cuerpo legal, nos dice que: “las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos.”


A raíz de lo planteado en los Artículos citados, surgen determinados cuestionamientos desde ciertos sectores de la sociedad que abogan por la igualdad, específicamente con las personas privadas de libertad, para lo cual, remitiéndonos brevemente al sentido histórico (a los que alude la Profesora Carmen Antony García) Beccaria, Howard y Marat recomendaron en el siglo XVIII una penalidad más justa y un tratamiento más humano en la ejecución de penas, recomendaciones que contribuyen a mejorar substancialmente la condición de las cárceles, con la consabida recomendación de mantener separados a los hombres de las mujeres.


La Corte de Apelaciones de Santiago, en sentencia del 09 de abril de 2018, causa ROL N°359-2018 frente al deber de custodia que tiene el Estado con respecto a los internos señala en su considerando décimo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sostenido que el Estado “debe asumir su rol como garante frente al que está privado de libertad” y desde esa óptica tiene responsabilidad frente a las vulneraciones de que puedan ser objeto los presidiarios.


Ahora bien, en una sociedad globalizada y contemporánea como la nuestra, en una constante evolución, se ha puesto de manifiesto la diversidad sexual, la cual ha tenido un inmenso desarrollo que se puede abordar en diversos aspectos, a modo de contextualizar: debemos saber que la identidad de género hace referencia a la forma de vida que una persona tiene de su propio género. El Proyecto Libres e Iguales de las Naciones Unidas señala que las personas transgénero tienen una identidad de género diferente del sexo biológico. Una persona transgénero o trans puede identificarse con los conceptos de hombre, mujer, hombre trans, mujer trans y persona no binaria. Muchas de estas personas desean que el nombre y el género con el que se identifican se reconozcan legalmente y se reflejen en los documentos de identidad oficiales. Además, muchas de ellas cambian su apariencia física, la forma de vestir, para afirmar o expresar su identidad de género. Algunas personas trans, aunque no todas, se someten a cirugía de afirmación de género, a tratamientos con hormonas o ambas cosas, independientemente del lugar del mundo en el que vivan, están expuestas a un riesgo más elevado de sufrir violencia, acoso y discriminación.


Dicho esto, cabe formular el siguiente escenario, en que personas trans cometan un ilícito que conlleve penas privativas de libertad, sumada la designación del establecimiento penitenciario al cual deban ingresar. Estos se dividen en módulos, los cuales atienden a capacidades en diseño, ya sea, población penal 24 horas, sólo pernocta y secciones juveniles, siguiendo la idea de Beccaria, están divididos por género, actualmente, según las estadísticas de Gendarmería de Chile, los establecimientos penitenciarios tradicionales contienen: En la población recluida 24 horas un total de 23.712 personas (21.443 hombres

y 2.278 mujeres); en la población que sólo pernocta 508 personas (476 hombres y 32 mujeres); la población de sección juvenil con 35 hombres, los establecimientos penitenciarios concesionados en cambio, tienen una población recluida 24 horas de 14.513 personas (13.931 hombres y 582 mujeres); una población que sólo pernocta de 29 personas (hombres) y en la población en sección juvenil 28 (hombres).


Con las estadísticas cabe poner en duda si toman o no en consideración a las personas que se encuentren o puedan encontrarse en procesos de reasignación de género, dicho de otra manera ¿el sexo que aparece en las estadísticas, es sólo biológico? Permite cuestionarnos el artículo 10 letra a) del Decreto N° 518 que establece el funcionamiento de Establecimientos Penitenciarios: “Los establecimientos penitenciarios se organizarán conforme a los siguientes principios: a) Una ordenación de la convivencia adecuada a cada tipo de establecimiento, basada en el respeto de los derechos y la exigencia de los deberes de cada persona.” Y su artículo 13 letra b): “ En la creación de los establecimientos penitenciarios, intervendrán los siguientes criterios orientadores: b) El sexo de las mismas”.


En ese escenario: “Una mujer en periodo de transición, ¿Debiese situarse en el mismo módulo de los hombres? o un hombre transexual ¿Debiese situarse en el módulo de las mujeres?” Aludiendo a que, la norma citada se refiere al sexo biológico mas no a la identidad de género.


Una solución a esto surge con la promulgación y publicación de la Ley N° 21.120 de Identidad de Género, que comenzó a regir desde el 27 de diciembre de 2019, la cual señala que: el Registro Civil e Identificación cuenta con la posibilidad de modificar nombre de pila y sexo de quien lo solicite (siempre y cuando sea mayor de edad), también es preciso hacer mención que permite que, personas mayores de 14 años de edad y menores de 18 años, puedan efectuar dicha solicitud con la ayuda de los Tribunales de Familia. Con lo anteior, pudiendo generar un registro el cual facilite el traslado de módulos de personas mayores de edad (o menores de edad, en casos de delitos cometidos por adolescentes en procesos de transición de género) dentro de los recintos penitenciarios.


La exposición a burlas, malos tratos por parte de funcionarios y entre los mismos reclusos llega a ser alarmante. El 24 de julio de 2020, en el Complejo Penitenciario de Puerto Montt internos denunciaron a Gendarmería por torturas homofóbicas y transfóbicas ante el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, reportando incluso trasgresiones físicas y una violación. El año pasado, también María del Pilar López Barra, mujer trans, quien se encontraba cumpliendo una pena de 15 años por delito de violación fue víctima de torturas y agresiones en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Alto Hospicio.


A mi juicio, esto permite la instancia de generar un nuevo diálogo, no sólo en la modificación de la Constitución, sino también en la Modificación al Reglamento de Establecimientos Penitenciarios, debido a que; el hacinamiento; la falta de comida; agua y las condiciones sanitarias forman parte de las problemáticas de estos recintos, pero desafortunadamente, no son las únicas, incluso, las personas privadas de libertad tampoco pueden ejercer su derecho a voto en el plebiscito del mes de octubre, por ejemplo.


Se hace sumamente necesario promover proyectos de ley en orden a la distribución de los recintos penitenciarios, reconsiderar el número de unidades penales existentes donde alberguen personas transgénero o que hayan iniciado terapias hormonales, mejorar la infraestructura de las unidades existentes para que la carencia de políticas de inclusión pueda materializarse, aumentar las capacitaciones en materias de género a los funcionarios de Gendarmería e implementar un adecuado seguimiento y cumplimiento de estas. No hay que olvidar que la privación de libertad restringe la libertad ambulatoria, y además, los mismos fines de la pena aluden a la reinserción ¿Cómo es posible pensar en ella si persisten las vulneraciones de derechos por parte de quienes no están privados de libertad y se supone son garantes del Estado en esta materia? Como recientemente dijo el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Hernan Larraín, con motivo de las modificaciones al reglamento:


“Los cambios que vivimos en estos tiempos obligan a transformar también nuestras instituciones”.


Aún hay mucho que aprender, creando instancias para educarnos, aportar un granito de arena, -estando o no en contextos de emergencia sanitaria- a fin de disminuir la discriminación en todas sus formas, ya que es posible llevarla a cabo con valores tales como empatía, respeto, voluntad y disposición. La inclusión es ilimitada.


Bibliografía:


• - Antony, C. (2000). Las Mujeres Confinadas. Santiago de Chile: Editorial Jurídica


• - Internos LGBTI denunciaron torturas y condiciones insalubres en cárcel de Puerto Montt. (24 de junio de 2020). El Desconicerto. Recuperado de https://www.eldesconcierto.cl/2020/06/24/internos-lgbti-denunciaron-torturas-y- condiciones-insalubres-en-carcel-de-puerto-montt/


• - Gendarmería de Chile. (06 de Julio de 2020). Población Recluida. Santiago de Chile.

Gendarmería de Chile Recuperado de

https://html.gendarmeria.gob.cl/doc/estadisticas/indice_%20adminstracion_abril20

20.pdf


• - Libres & Iguales Naciones Unidas. (6 de Julio de 2020).Ficha de Datos

Transgénero. Nueva York. Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas Recuperado de https://www.unfe.org/wp-content/uploads/2017/05/Transgender- Factsheet-Esp.pdf


• - Registro Civil. (6 de Julio de 2020). Ley 21.120 Identidad de Genero Registro Civil.

Chile Recuperado de

https://www.registrocivil.cl/PortalOI/IdentidadDeGenero/PDF/Informacion_Identidad _De_Genero_V4.pdf


- Trans que cumplió condena por violación demanda al Estado por malos tratos en la cárcel.

(19 de febrero de 2019). Bio Bio Chile. Recuperado de

https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2019/02/19/trans-que-cumplio- condenapor-violacion-demanda-al-estado-por-malos-tratos-en-la-carcel.shtml

Menu de Interacción

Inicio

Edición

Códigos

Central de Apuntes 

Contacto

Siguenos en:

  • Facebook
  • Instagram

© 2020 Revista Erga Omnes. Todos los derechos son reservados